Los residentes de Yamasá, Los Botados y Peralvillo denuncian el colapso del vertedero municipal, ubicado a 10 minutos del parque central y 5 minutos de la carretera Villa Mella-Yamasá, de acuerdo con los comunitarios, este sitio, que recibe toda la basura de estas comunidades, lleva semanas desbordado, con desechos acumulados en calles y quemas constantes que generan una humareda tóxica insoportable.
En la Zona Cañera, epicentro de las quejas, niños y envejecientes sufren los peores efectos: problemas respiratorios graves que impiden incluso el envío de los menores a la escuela.
La proximidad del vertedero, a solo 15 minutos del parque de Yamasá, agrava la contaminación en un terreno bajo propenso a la dispersión del humo, afectando la salud y el medio ambiente de cientos de familias.
A pesar de las protestas reiteradas, autoridades del ayuntamiento no han intervenido para limpiar el sitio ni detener la quema masiva de residuos sólidos, permitiendo que la crisis escale sin control.
Los habitantes señalan que esta negligencia municipal viola derechos básicos a un ambiente sano y pone en jaque la vida diaria de la zona.
La comunidad clama por una solución urgente: remoción de basura, manejo adecuado de desechos y fin a las quemas ilegales, antes de que el vertedero provoque una catástrofe sanitaria irreversible.


