Venezuela registró este miércoles una intensa actividad sísmica luego de que dos fuertes terremotos se produjeran con apenas 39 segundos de diferencia en el Caribe venezolano. Inicialmente, el primer movimiento telúrico fue reportado con una magnitud de 7.1, mientras que el segundo alcanzó una magnitud de 7.5, convirtiéndose en el evento principal de la secuencia sísmica.
De acuerdo con el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos, tras analizar los registros sísmicos, el primer temblor fue reclasificado como un sismo precursor del terremoto de magnitud 7.5. Las autoridades explicaron que ambos eventos conformaron un fenómeno conocido como “doblete sísmico”, caracterizado por la ocurrencia de dos terremotos de gran intensidad en la misma zona y con pocos segundos de diferencia.
El epicentro de los movimientos telúricos se localizó a unos 300 kilómetros al este de Caracas, en las proximidades del municipio de Montalbán, estado Carabobo. El sismo principal ocurrió a una profundidad de 13.2 kilómetros, por lo que fue catalogado como superficial, una condición que suele aumentar la percepción del temblor en las áreas cercanas.
Tras el terremoto, se emitieron alertas preventivas por posible tsunami en distintos puntos del Caribe. Sin embargo, horas más tarde, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos canceló las advertencias para Puerto Rico, las Islas Vírgenes y otras zonas bajo vigilancia al determinar que no existía amenaza significativa.
El evento se convierte en uno de los más fuertes registrados en Venezuela en los últimos años. El antecedente más cercano ocurrió en agosto de 2018, cuando un terremoto de magnitud 7.3 sacudió el estado Sucre y fue sentido en varios países de Sudamérica y el Caribe.
Las autoridades venezolanas y organismos internacionales continúan monitoreando la actividad sísmica en la región, mientras evalúan posibles efectos y réplicas posteriores al evento principal.



