Durante su interrogatorio en audiencia, Imbert explicó que Antonio Espaillat lo contactó en 2014 con la intención de explorar una transformación del establecimiento hacia un concepto de “discoteca teatro”. La propuesta contemplaba incorporar una especie de balcón en distintas áreas del espacio interior, lo que implicaba añadir una nueva estructura a la edificación existente.
Según relató el arquitecto, fue en el contexto de esa propuesta de ampliación que planteó la necesidad de realizar un levantamiento para conocer las condiciones estructurales antes de avanzar con el diseño. Imbert declaró que Espaillat aceptó la recomendación y autorizó que se procediera con el estudio.
El arquitecto explicó posteriormente que la idea del balcón fue abandonada, debido a consideraciones relacionadas con la operación del negocio, entre ellas las dificultades que podía generar para el servicio y la conveniencia de mantener las áreas VIP frente al escenario.
Al descartarse la ampliación que había motivado el levantamiento, el proyecto no continuó. De esta manera, el testimonio de Imbert sitúa el levantamiento de 2014 en el contexto específico de una posible ampliación que finalmente no se realizó, y no, según su declaración, como consecuencia de una advertencia previa sobre un peligro identificado en la estructura existente.




