La solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público contra la mujer acusada de ultimar a su hija de 10 años con una pulidora eléctrica revela que la imputada habría intentado quitarse la vida en dos ocasiones antes del hecho.
El expediente también señala que la mujer había sido diagnosticada con esquizofrenia y que permanecía bajo licencia médica desde hacía dos años.
Según el documento judicial, la pulidora utilizada en el caso había sido llevada a la vivienda por un tío de la menor para realizar un trabajo. De acuerdo con el relato de los familiares, la imputada aprovechó un momento de descuido para atacar a la niña mientras se encontraba sobre una cama.



