miércoles, septiembre 2, 2026
InicioNacionalesCaída del cabello en septiembre: por qué aumenta y cuándo debería preocupar

Caída del cabello en septiembre: por qué aumenta y cuándo debería preocupar

Durante septiembre, muchas personas pueden notar una mayor cantidad de cabello en el cepillo, la ducha o la almohada. Este aumento suele estar relacionado con el ciclo natural del cabello y puede comenzar a gestarse varias semanas antes, ya que durante el verano una mayor cantidad de folículos puede entrar en la fase de reposo o telógena, haciendo que el desprendimiento sea más visible uno o dos meses después.

El cabello atraviesa tres etapas: crecimiento activo, transición y reposo. En esta última, el folículo deja de producir pelo temporalmente y, posteriormente, libera la hebra. Diversas investigaciones han identificado patrones estacionales en la caída capilar, con aumentos durante el verano y el otoño en países del hemisferio norte.

La American Academy of Dermatology señala que perder entre 50 y 100 cabellos al día forma parte del ciclo normal. Cuando se trata de una caída estacional, esta cantidad puede aumentar temporalmente sin provocar zonas despobladas o pérdida localizada de densidad.

Este proceso puede corresponder a un efluvio telógeno, una caída difusa que generalmente es temporal y que, según Cleveland Clinic, suele resolverse entre tres y seis meses. Además de los cambios estacionales, puede aparecer después de fiebre alta, parto, cirugías, estrés intenso o cambios bruscos en la alimentación.

Sin embargo, existen señales que justifican una evaluación médica. Si la caída continúa durante más de tres meses sin mejorar, aparecen zonas claramente despobladas, se ensancha la raya del cabello, disminuye considerablemente el grosor de la coleta o surgen parches sin pelo, conviene consultar con un especialista.

También deben tomarse en cuenta síntomas como picazón o ardor en el cuero cabelludo, cansancio o cambios inexplicables de peso, ya que la pérdida capilar podría estar relacionada con una alopecia u otra condición que requiera un diagnóstico específico.

La nutrición y el estrés también pueden influir en el ciclo del cabello. Algunas investigaciones han encontrado niveles más bajos de ferritina y vitamina D en determinadas personas con efluvio telógeno. Cuando existen deficiencias nutricionales, su corrección mediante alimentación o suplementos debe hacerse bajo supervisión médica.

Para cuidar el cabello, los especialistas recomiendan mantener una adecuada higiene del cuero cabelludo y no disminuir la frecuencia del lavado por temor a perder más cabello. También aconsejan limitar el uso de planchas y secadores a temperaturas elevadas y evitar peinados demasiado ajustados que mantengan una tensión constante.

En quienes presentan este patrón de caída todos los años durante las mismas fechas, mantener una rutina adecuada de cuidado y consultar a un especialista ante cambios importantes puede ayudar a identificar la causa y determinar el manejo más apropiado.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Most Popular

Recent Comments